El viento trae aires de guerra
siempre cruel y estéril,
hija de la ignorancia en la Tierra,
donde siempre paga el débil.
El viento con alas de pájaro
responde a quien le llama,
¿Qué has visto en esos campos?
Al hombre acorralado ¡clama!
El viento llega arrasando
harto de odios y venganzas,
entra en la calleja desertando
a la oscuridad opaca.
El viento se quedó a la tarde
en la puerta de mi casa,
huye del horror de la muerte,
busca otro refugio, otra morada.
El viento quiere que le escuchen
y golpea en mi ventana,
me explica que no entiende
la victoria de los que cantan…
Jierro
