Imagínate que no hay países.
No es difícil de hacer.
Nada por lo que matar o morir
y tampoco religión.
Imagínate a todo el mundo
viviendo la vida en paz.
Tal vez digas que soy un soñador.
Pero no soy el único.
Espero que algún día te unas a nosotros
y el mundo será como una sola persona.JOHN LENNON – 1971
Toda la letra de la canción construye una imagen utópica de un mundo donde hay más igualdad entre las personas, un mundo en el que no existen grandes factores que causan conflictos…
Horroriza el despilfarro de vidas humanas en tiempo de guerra y el despilfarro de gastos militares en tiempos de paz. Ambos no son sino diferentes formas de crueldad. Se coja por donde se coja, siempre salimos perdiendo.
Albert Schweitzer tenía razón al decir: «Todo lo que protege y da impulso a la vida es el bien, y todo lo que destruye y mutila es el mal». A la vez que media humanidad se muere de hambre o malvive en la miseria, en que en nuestro país cada vez más familias no pueden llegar a fin de mes «trabajando» y tienen que acudir a pedir ayuda social, en armamentos e instrumentos de destrucción el gasto militar en el mundo superó los 2 billones de dólares en 2021.
Nos vemos implicados en conflictos totalmente ajenos a nuestra voluntad e intereses, a transformar nuestra vida política y civil a decisiones e intereses externos a nosotros, a dedicar una parte sustancial de nuestros recursos a la inmoral carrera armamentística, etc…
Queremos vivir una vida dignamente civil, de pueblo que no quiere vivir permanentemente bajo la amenaza de una guerra.
Nuestro trabajo y nuestros recursos tendrían que dedicarse a satisfacer las necesidades de los hombres y las mujeres de este país, y no a la producción de violencia, dolor y muerte.
Asimismo sería de importancia fundamental la información y participación de los ciudadanos y que pudiésemos pronunciarnos sobre un tema tan decisivo…
Jierro
