AGUA que cae como racimos y resuena,
donde el verde perdura y el otoño amarillea,
gotea, riega, empapa, refresca,
mana, calma la sed, la vida brota…
TIERRA , la que sostiene a los bosques y montañas,
la arena caliente del camino y de la playa,
seca y estéril o fecunda, fértil y sagrada,
a la que abrazamos cuando doblen las campanas.
FUEGO del sol en la tierra, rey de oro rodeado,
la candela tan graciosa, echa chispas, juega y baila
en el rescoldo tan vivo se calientan en el campo
y a la lumbre del hogar: caricias, brindis y charlas …
AIRE fresco, alegre, limpio sobre el rostro,
tesoro de prodigiosos olores en el remanso,
viento recio de las tormentas, de los mares hondos,
brisa callada y lenta que acaricia al agua y al campo…
Jierro
