Estático y quieto el tiempo pasa,
fue ahora mismo, ayer o mañana.
No lo encontramos jamás, sólo su marca.
Es el tiempo que se nos escapa ufano,
sólo la memoria lo retiene, nunca tornará,
antes que se disipe el ayer, media siempre
dejando al presente y como un rayo marchará…
Después sigue su camino hasta mañana,
como en un sueño deslumbra nuestra mente.
Entonces cogiendo aliento entro en la casa.
¿Se han ido? Le pregunto al viento diligente
que al cruzarse conmigo silba
y con paso ligero danza…
¿Ya no te acuerdas? Fue ayer, hoy y mañana…
Aún resuena el eco de las palabras…
Jierro
