Las primeras fotografías

Las primeras fotografías

La invención de la fotografía no fue cosa de una sola persona ni se hizo en un solo día: decenas de inventores han contribuido a este invento, que a día de hoy aún sigue mejorando con nuevos modelos de cámaras, más compactos y de mejor calidad.

Para la sociedad digital actual, la captura de imágenes se ha convertido en una actividad banal, en un solo día recibimos más fotos que nuestros abuelos en años. Hemos pasado de fotografiar acontecimientos relevantes, sobre todo, familiares o sociales a fotografiar personajes o paisajes como una víctima del imperio de lo audiovisual.

Para muchos aficionados es más importante fotografiar un plato que comérselo, o a las personas delante de la mesa antes de engullir los manjares.

La primera fotografía de la historia que se conserva. La realizó en junio de 1826 desde la ventana de su casa un inventor francés, NIÉPCE, y se encuentra en la casa-museo de Borgoña.

El uso de cámaras nos ha permitido capturar momentos históricos y remodelar la forma en que nos vemos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea…

Desde entonces ha habido muchas primeras fotografías: la del color, la del lanzamiento de un cohete de la NASA en 1950, la primera fotografía digital en 1957, el primer selfie o autorretrato del mundo en la ciudad de Filadelfia. Cornelius se sentó delante de la lente durante un poco más de un minuto y la foto, que hoy es icónica, fue capturada en 1839. La primera fotografía aérea, se tomó desde un globo aerostático en 1860 a la ciudad de Boston.

Todas las historias de técnicas e inventos están repletas de fechas, lugares, nombres y antecedentes. De cualquier forma el progreso sigue un esquema de continuidad lógica, en que los nombres no son tan importantes. Hoy día, incluso puede dispararse con velocidades superiores a la millonésima de segundo y fotografiarse en total oscuridad.

Cada vez disfruto más cuando viajo y no saco la cámara de la mochila o cuando en compañía la atención se dirige a la conversación que no se ve interrumpida por los sucesivos disparos de móviles y los flashes.

Volver a usar ese artefacto mágico desarrollado durante milenios en nuestro cerebro que se llama «el recuerdo», que tiene además, la capacidad de embellecer el pasado con muchas clases de imágenes y más elegancia que cualquier máquina innovadora de turno…

Jierro


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