Por terrenos de ARDALES voy camino de BOBASTRO, han desaparecido los cuencos de piedras que tal vez servían para recoger la lluvia.
En la soledad del monte en un paraje de gran belleza, orgullo del pueblo de ARDALES, se localiza lo que fue la iglesia mozárabe de BOBASTRO. Un recinto en el que se descubre el conjunto eremítico formado por una serie de arcos califales, los restos de una cripta y el antiguo aljibe de abastecimiento.
La iglesia tiene una planta basilical dividida en tres naves de escasa longitud, separadas entre si por pilares rocosos terminados en arcos de herradura.
Sus orígenes de finales del siglo X, se relaciona con la conversión al cristianismo del musulmán de origen visigodo OMAR BEN HAFSUN, al que se bautizó con el nombre de Samuel.
Es la única basílica de origen mozárabe que se conoce de al- Ándalus. Fue destruida por Abderramån III, cuando después de resistir como territorio independiente durante más de 50 años a los intentos del emirato de Córdoba fue conquistada el 19 de enero de 928.
En el cenit de su poder, OMAR BEN HAFSUN (el capitán de la gran nariz) llegó a dominar media Andalucía por su alianza con los beréberes, muladíes y mozárabes por la marginación de los primeros y el aumento de los impuestos que sufrían los que no pertenecían a la aristocracia árabe de los Omeyas.
Esta oposición acabó por generar auténticas rebeliones durante las décadas finales del siglo IX y las primeras del siglo X.
Sus huestes se hicieron muy poderosas y luchaban en clara rebeldía contra el poder de los emires de Córdoba.
Su hijo SULEYMÅN pudo sostener BOBASTRO contra Abderramån III hasta 928. La rebelión fue reprimida y el clan de los HAFSUN tuvo que irse al exilio. A su hija o quizás nieta, SANTA ARGENTEA, se la recuerda en la iglesia católica como Virgen y mártir.
En cada recoveco del camino, creo que encontraré la figura de OMAR, me acompaña en la subida hasta las Mesas de Villaverde al final de la carretera, donde aparecen a la derecha los restos de un alcázar datado de la misma época que la iglesia de BOBASTRO.
El fortín muestra tan sólo los restos de sus murallas y torreones; pero allí el espíritu de OMAR BEN HAFSUN sigue vigilante…
Jierro
