Ayer me encontré a un joven
que con otros compañeros,
manifestaban su rabia
en un acto de protesta:
por el paro, educación, sanidad,
por los miserables sueldos…
Fijó su mirada profunda
allá por los montes secos,
le pregunté ¿ adónde vas?
Me contestó sonriendo:
He sentido que en mi pecho
quiero gritar y no puedo,
consentir que crea nadie,
que en esta tierra callada,
ser andaluz, es ser menos…
Únete a esta marcha,
están los caminos llenos
de banderas verdiblancas,
que con orgullo llevemos
andaluces de bravura,
nunca más como borregos,
para que el mundo se entere
que en esta Tierra hay un pueblo,
dispuesto a luchar con alma,
por los perdidos derechos
del pueblo trabajador,
de esos, que son los nuestros…
Jierro
