Dicen que es la ciudad de las tres mentiras: ni es santa ni es llana ni tiene mar. SANTILLANA DEL MAR es medieval y su entorno encierra el mayor legado de la prehistoria…
Los escudos blasonados de las casas construidas en piedra nos hablan de un lugar en otros tiempos poderoso, donde los hidalgos adornaban sus viviendas con muebles clásicos, bibliotecas y plantas exóticas…
SANTILLANA DEL MAR con toda su impronta medieval fue declarada hace más de cien años, MONUMENTO HISTÓRICO ARTÍSTICO, motivo de inspiración para pintores ambulantes que buscan captar algún atractivo rincón….
Hay que pasear por la villa sin prisas, ya que nos encontraremos con la Colegiata de Santa Juliana, del sigloXII, una de las más importantes muestras del románico en CANTABRIA, con un precioso claustro que se puede visitar, alrededor de la Colegiata, la Fundación Jesús Otero, el Palacio de Velarde y el Museo del Barquillero, una casita que ofrece en su planta baja dulces artesanos mientras que en la superior exhibe una muestra de juguetes, planchas de hierro, partituras musicales y objetos relacionados con el oficio del barquillero…
Pero el atractivo de SANTILLANA DEL MAR está en sus calles empedradas y en sus tiendas de artesanía local.
A dos kilómetros de SANTILLANA emerge la Capilla Sixtina del Cuaternario, «LAS CUEVAS DE ALTAMIRA» declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Sus grabados y pinturas con trazos rojos, amarillos, violetas formando figuras de jabalíes, caballos, una cierva…, fueron realizados hace más de 15.000 años y sirvió al hombre del PALEOLÍTICO para expresar su sensibilidad.
Extraños signos, manos y el célebre bisonte hoy no se pueden ver, justo al lado en el interior del Museo de Altamira abrió sus puertas
» la Neocueva» que reproduce las pinturas originales para evitar el deterioro de esta joya del arte.
No es menos sorprendente la visita a COMILLAS para recrear la vista ante «EL CAPRICHO» de GAUDÍ que jugó con los volúmenes y mosaicos…
Luego descubriremos el Parque Natural de Oyambre al oeste de Comillas .
Después de contemplar el paisaje, hay que seguir hasta San Vicente de la Barquera, última villa marinera de CANTABRIA co una comida en una terraza y un baño de sol en la agreste playa del Merón…
Jierro
