La humildad mora en tu alma,
estrella radiante, compañera,
ante rumores extraños,
persona no habrá que sepa,
que en el mundo que habitamos,
dentro de pesadas nieblas,
quizá, en la negrura espesa,
brillan chispas de luces,
y caen granos en la sementera.
Entonces, como mujer valiente,
sientes una dicha inmensa,
implacable buscando abrigo,
en los más altos muros,
o en desiertas veredas…
Y la gente en su destino,
en el intento te animaba,
en estos tiempos oscuros,
de difíciles caminos,
VIRGINIA, luz y esperanza….
Jierro
