«Vine a la mar y soñé» el poema que dedicó a Rincón de la Victoria.
Su máquina de escribir que utilizaba para su columna diaria escribiendo en diversos periódicos nacionales durante más de 60 años sin interrupción lo fue convirtiendo en el columnista de mayor longevidad y audiencia de España. Una columna que se publicaba como primera firma en la contraportada de los diarios y donde sus seguidores empezábamos a leer el periódico.
La Guerra Civil española lo marcó desde su infancia. «He presenciado desde el hambre hasta la muerte por fusilamiento». De su labor como articulista, más de 20.000 artículos publicados, recibió los tres máximos premios del periodismo español y como poeta fue distinguido con los premios Antonio Machado, Nacional de Literatura…
Era el maestro de la paradoja penetrante, de la ironía piadosa y de los Ensayos, llevaba tinta en las venas y la pasión de escribir grabada a fuego en el alma.
«LIMITO AL NORTE CON NADA Y AL SUR CON MÁLAGA«
En una entrevista, MANUEL ALCÁNTARA expresó que la vida se le había pasado demasiado deprisa pero que por suerte tenía la palabra, una buena forma de apresar el tiempo, no para intentar dejar algo, sino para explicarse a sí mismo la existencia, algo ininteligible. Recibió el título de DOCTOR HONORIS CAUSA por la Universidad de MÁLAGA en el año 2000 y PLUMA de PLATA…
No digo que sí o que no… No tiene perdón de DIOS. No digo que no o que sí… que ÉL también creyera en mí… Yo no le guardo rencor… nos perdonamos los dos…
Hijo predilecto de Málaga, MANUEL ALCÁNTARA, el poeta del mar con mirada de reportero que enseñó a saborear la vida cada minuto.
Ponte a vivir como loco:
ama, ríe, bebe, olvida.
Puesto a vivir todo es poco
Por más que dure la vida.
Si otros no buscan a DIOS
Yo no tengo más remedio:
Me debe una explicación.
Jierro