MARÍA de la O LEJÁRRAGA, nació en LOGROÑO en 1874. Fuertemente comprometida con la causa de la REPÚBLICA, ha suscitado polémicas por sus contradicciones entre su ideología y su forma de vivir.
MARÍA inició una carrera literaria firmando sus libros con el nombre de su esposo GREGORIO MARTÍNEZ SIERRA, seudónimo del que se serviría para exhortar a las españolas a que se liberasen del yugo masculino, lo que ella no hizo, también porque en aquella época era escandaloso ser maestra y escritora a la vez y firmaba sus obras con el nombre de su esposo. A pesar de ello fue considerada una «moderna»… abogó por las libertades de las mujeres dando muestra y ejemplo en su vida de viajera, de escritora profesional y de parlamentaria, comprometida con las ideas republicanas y el cambio social.
Participó activamente entre 1931 y 1933 recorriendo pueblos de España, impartiendo charlas y conferencias. María junto a otras mujeres como Clara Campoamor, se involucra en muchas iniciativas que defendían el derecho al sufragio de la mujer y la igualdad entre los sexos.
En 1933 salió elegida diputada por Granada al congreso de la II REPÚBLICA. Exiliada durante la Guerra Civil, marchó a Francia, después a Nueva York, donde Disney le robó la letra de la película «La dama y el vagabundo», tuvo gran actividad en la prensa y en la radio. Vivió en México donde colaboró con la prensa mexicana y con conferencias para los exiliados españoles. Con más de 75 años se retiró a Argentina donde escribió sus memorias «GREGORIO y YO»…
MARÍA de la O LEJARRAGA GARCÍA fue maestra, pedagoga, novelista, dramaturga, libretista, articulista, editora, traductora, feminista y diputada. Además de poner en marcha, junto con otros escritores, el proyecto «TEATRO de ARTE» fue especialmente fructífera su relación con el compositor MANUEL de FALLA, con quien mantuvo una intensa amistad, siendo libretista de obras tan importantes como los ballets «EL AMOR BRUJO» y «EL SOMBRERO de TRES PICOS».
La muerte de su marido, del que estaba separada, la obligó a reivindicar la autoría de sus obras y dejar de firmar con su nombre, Gregorio Martínez Sierra. Murió exiliada a los 99 años en Buenos Aires (Argentina) en 1974 sin dejar de trabajar…
Jierro