María Lejárraga

María Lejárraga

MARÍA de la O LEJÁRRAGA nació en San Millán de la Cogolla (Logroño) en 1874, aunque pronto su familia se traslada a Madrid y estudia Comercio y Magisterio, aprobando unas oposiciones en Madrid y ejerciendo como maestra entre 1897 y 1907. Fue una de las figuras más relevantes de las letras en general y del teatro en particular, además de novelista, libretista, articulista, editora, traductora, feminista y diputada…

Colaboró con el dramaturgo GREGORIO MARTÍNEZ SIERRA con quien se casó en 1900. En 1916 pusieron en marcha, en el Teatro Eslava de Madrid, «TEATRO de ARTE» con obras de los dos y de Bernard Shaw, Ibsen y Federico García Lorca. Colaboraron con muchos compositores y especialmente con Manuel de Falla, con quien mantuvo María una intensa amistad siendo libretista de los ballets «El amor brujo» y «El Sombrero de tres picos»…

Escribió gran parte de sus obras (teatro, novela, zarzuela) bajo el seudónimo de su marido GREGORIO MARTÍNEZ SIERRA, seudónimo del que se serviría para poder compartir el trabajo de maestra, pues para la ideología de la época era escandaloso. A pesar de eso, abogó por las libertades de las mujeres, dando muestra y ejemplo con su vida de viajera, de escritora profesional y de parlamentaria comprometida con las ideas republicanas y el cambio social:

«TENGO, PUEDO AFIRMAR, CASI DE NACIMIENTO, VOCACIÓN DE PROPAGANDISTA, QUIERO DECIR QUE ME GUSTA APASIONADAMENTE APRENDER Y QUE EN CUANTO HE LOGRADO SABER ALGO, NO ME DEJA VIVIR TRANQUILA MI DESEO DE COMUNICAR LO QUE SÉ A LOS QUE IGNORAN»

MARÍA, junto a otras mujeres como CLARA CAMPOAMOR, se involucra en muchas iniciativas que defendían el sufragio de la mujer y la igualdad entre los sexos. Y funda la «Asociación Femenina de Educación Cívica», «LA CÍVICA». En 1933 salió elegida diputada, dentro de la candidatura socialista por Granada al Congreso de la II REPÚBLICA. Sus ideas y actividades le valieron el exilio durante la Guerra Civil. Vivió en MÉXICO y ARGENTINA, donde escribió sus memorias: «GREGORIO y YO» y «UNA MUJER POR LOS CAMINOS DE ESPAÑA».

En 1948, ya en el exilio, empezó a firmar con el nombre de MARÍA MARTÍNEZ SIERRA y tuvo que reclamar la autoría de su obra para poder cobrar los derechos de autor, que habían pasado a la hija que su marido tuvo con una segunda mujer… Tuvo que ganarse la vida mediante la colaboración en diarios y revistas y en la Radio Nacional Argentina. Murió exiliada, a los 99 años, sin dejar de trabajar…

Jierro

Imagen: Descendientes Exilio, CC BY 4.0, vía Wikimedia Commons


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