En 1589, tras el fracaso de la ARMADA INVISIBLE, la reina ISABEL I de INGLATERRA lanzó una nueva ofensiva contra ESPAÑA. El CORSARIO FRANCIS DRAKE llegó a GALICIA con más de 14.000 soldados. El plan era tomar A CORUÑA, saquear SANTIAGO de COMPOSTELA y enviar un mensaje claro contra el poder del catolicismo. El objetivo de esta expedición era llevar los restos del Apóstol SANTIAGO a INGLATERRA como trofeo para la reina ISABEL I. Cuando el arzobispo de SANTIAGO se enteró ordenó esconder las reliquias en un lugar secreto de la catedral.
Durante el asalto el marido de MARÍA PITA, cayó muerto en combate… Llena de rabia y coraje, MARÍA se lanzó a la lucha, arrebató la lanza a un alférez inglés y lo mató, era el hermano de DRAKE. Entonces gritó: «¡Quen teña honra, que me siga!», su acto desató el ánimo de los gallegos y consiguió que los ingleses salieran huyendo y supuso un duro golpe para la moral de la tropa inglesa. MARÍA ayudó a recoger los cuerpos de los defensores muertos, tal fue el papel de MARÍA PITA, que el mismo rey FELIPE III al ver cómo ayudó a sanar a los heridos, le concedió una pensión por vida.
Esta mujer, que mató al abanderado británico, era una «mujer de armas tomar» y defendía sus convicciones sin ningún tipo de reservas y no dudó en defender, como tantas otras coruñesas, las murallas de la ciudad del ataque inglés a cualquier precio…
MARÍA es un mito y una realidad histórica, una mujer dura y de trato difícil, una mujer de múltiples aristas que, junto con el enorme apoyo de las mujeres coruñesas en primera línea de defensa con arcabuces, picas, espadas o piedras, se lo jugaban todo en defensa de la ciudad.
La intentona de los ingleses sobre LA CORUÑA acabó en un desastre de proporciones aún mayores en cuanto a pérdidas de barcos que el sufrido por el IMPERIO HISPANO. Mientras, ellos, los ingleses, han escrito su propia historia, los españoles hemos dejado que nos la escribieran nuestros enemigos.
El bravo carácter de la gallega MARÍA PITA fue ejemplar colaborando de manera eficaz en la defensa de la plaza con la ayuda de otras mujeres heroínas como ella…
Jierro
