El origen del yogurt, se debe en parte al clima y a la casualidad. Alrededor de unos 5000 años atrás, su descubrimiento tuvo lugar en SUMERIA, región que formaba parte de la antigua Mesopotamia, la actual Irak.
La gran preocupación de la raza humana siempre fue la de conservar los alimentos, lo que nos diferencia de los animales, con el fin de nutrirse en época de escasez.
Este alimento entra dentro de los llamados podridos. El secreto de su fabricación estaba en agriar el producto poniéndolo al fuego para calentarlo, añadiéndole posteriormente un trocito de otro agrio, que ya contenía las bacterias, para dejarlo reposar entre 4 o 5 horas hasta que el producto tomaba la consistencia deseada.
Pocos países supieron de su existencia durante miles de años; sólo los limítrofes como eran Irán y la India al este, al sur de Rusia y Turquía al oeste.
El que hoy sepamos de la existencia del yogurt se debe a un judío de origen ruso ucraniano de nombre «ELÍAS METCHNIKOFF» que fue un eminente microbiólogo galardonado con el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1.908.
Él tuvo conocimiento de que en ciertos pueblos del Cáucaso sus habitantes tenían una vida muy longeva, lo que le llevó a estudiar su dieta alimenticia, entre otros factores, y donde dedujo que la leche fermentada que tomaban llamada «yogurt» bien podía ser la benefactora de tan buena salud.
Curiosamente los griegos y romanos, con la leche y sus derivados, preferían elaborar pomadas y ungüentos…
El yogurt no se conoció en Europa hasta mediados de 1.542, aunque su acogida no fue exitosa… Naturalmente los yogures no se consumían azucarados, más bien como acompañamiento de otros platos.
El triunfo comercial del yogurt en España ocurrió en los años sesenta y setenta, momento en el que el desarrollo económico y la popularización de las neveras permitieron el auge de este alimento, hasta entonces conocido como medicamento, desinfectante intestinal y reconstituyente.
Y España fue el primer lugar del mundo en el que se fabricó yogurt a gran escala gracias a la labor de un judío sefardí venido de Turquía…
Jierro
