¡LLUEVE, noviembre, LLUEVE!
en las tierras de labranza,
sobre pedreras, colinas,
entre valles y barrancas,
en los campos ondulados,
sobre Lomas casi calvas,
que siga el cielo nublado
con nubes grises de plata.
¡LLUEVE, noviembre, LLUEVE!
El campo sueña y revive
transforma las tierras pardas,
en tonalidades verdes,
los alcores y las montañas,
por las quebradas cumbres,
las nubes llenan las zanjas,
donde el viento acurrucado,
perdió la ruta del agua.
¡LLUEVE, noviembre, LLUEVE!
a la noche, a la mañana,
en la corriente del río,
limpia las viejas murallas,
sobre el arco del castillo,
de ÁLORA, la bien cercada…
Jierro
