Los pajarillos presos

Los pajarillos presos

La tarde desaparecía,
se escuchaba el silencio,
soñando entre olivos,
me admiró el lamento
de unos pajarillos
que habían quedado presos
entre una alambrada
muga del arroyo y el huerto.

Al contemplarlo, curiosa,
sufrí de dolor ajeno
y como pude, temblando,
libertad di a los presos.

Bajo los altos pinos
revoloteaban contentos.
Allí, el murmullo de la vida,
se escuchaba en el silencio.

¡Qué alegría y qué gracia!
el de sus continuos aleteos,
dibujaron mil piruetas
en señal de agradecimiento
y juntos emprendieron la senda
hacia su nido secreto…

Jierro


Publicado el

en

por