CARMEN AMAYA, nació en Barcelona en 1918, tuvo una infancia muy dura en un continuado y fatigoso itinerario por «colmados» y tabernas . Su padre con la guitarra bajo el brazo, para rasguear zambras que la chiquilla danzaba con fogosidad y garbo sorprendentes. Unas cuantas monedas, vuelta a actuar en otra parte, y así hasta que amanecía. El guitarrista y su hija regresaban a Somorrostro con unas barras de pan si la colecta había sido suficiente y recibían la alegría de los suyos, si les veían retornar con comida.
La primera vez que Carmen actuó en público tenía 4 años, fue en un teatro de Barcelona «El Español» junto a su padre «El Chino» que la acompañaba con su guitarra.
Carmen Amaya era el sentimiento hecho carne, su estilo trepidante bailando con los pies era indescriptible. Poseía un sentido prodigioso del ritmo y del compás que deleitaba por su perfecta exactitud en un torbellino de movimientos.
Carmen decía: Mi vida y mi arte nacieron del mar. Mi primera idea del movimiento y de la danza me vino del ritmo de las olas…
Carmen fue autodidacta y fue desarrollando su propio estilo, bailando a toda hora sobre la arena y cantando en la playa de Somorrostro.
En 1936 con el inicio de la guerra civil española, los Amaya salen de España hacia Portugal y de allí viajaron hasta América donde estuvieron 11 años de gira …
Fue allí donde filmó Carmen muchas películas, en Buenos Aires junto a Miguel de Molina, grabó muchos discos y cautivó al presidente de Estados Unidos Roosevelt, quien le regala una chaqueta bolera con incrustaciones de brillantes…
En 1952 se casó con el guitarrista Juan Antonio Agüero,que no era gitano, y vivieron una auténtica historia de amor…
Su última película fue aquí en España «Los Tarantos».
Bailó por última vez en Málaga.
Su salvaje impetuosidad de bailaora casta, su nervio, era lo que más honda impresión causaba.
Falleció en Bagur (Gerona) 1963 a causa de una afección renal.
Carmen rompió todos los esquemas y revolucionó el baile flamenco, fue una artista genial de inimitable estilo…
Jierro
