La historia de los caminos de España comienza con los caminos naturales y las viejas calzadas romanas.
Con el paso de los siglos fueron construyéndose puentes y mejorándose las condiciones de esos caminos, haciéndolos poco a poco transitables por vehículos de ruedas, no solo por caballerías.
Desde tiempos del Imperio Romano, la Península Ibérica contó con una red de calzadas que ha tenido posteriormente una importancia capital en sus principales vías de comunicación.
Después de la caída del Imperio Romano, las calzadas quedaron mayoritariamente abandonadas, Apenas se realizaron reparaciones ni obras de conservación. Así, las calzadas romanas fueron prácticamente el único sistema viario y de comunicación penínsular estructurado durante diez siglos.
Los Reyes Católicos y los Austrias establecieron normas y ordenaron la construcción de carriles para enlazar determinadas ciudades. En esta época cobró especial importancia «EL CAMINO DE SANTIAGO».
Se constituyó como principal arteria de la España Cristiana y única vía de contacto con el continente europeo.
Pero no fue hasta la llegada de los Borbones, ya en el siglo XVIII, cuando se planteó por primera vez la necesidad de establecer una red permanente de caminos en todo el territorio del país. La red debía de adaptarse a la estructura centralizada del Estado
El primer mapa de carreteras de España lo realizaron los jesuitas Carlos Martínez y Claudio de la Vega, entre los años 1739 y 1743. Carece de graduación geográfica en sus imágenes pero la representación cartográfica es de gran calidad.
No estaban representadas Galicia, Asturias, León y parte de Castilla la Vieja, porque no se habían efectuado allí las operaciones geométricas.
El mapa representa la red de comunicaciones mediante líneas rojas y negras y utiliza signos para indicar la situación de plazas amuralladas, molinos, puentes, pasos de barcas, etc…
Durante el reinado de Carlos III se produce origen efectivo de la red radial de caminos.
El ritmo de construcción fue muy lento y en 1.807 con la Novísima Recopilación, contenía normas sobre las Obras Públicas «modo de ejecutar las obras públicas con la mayor utilidad y el menor gasto para los pueblos»
Las décadas que siguieron a la Guerra de la Independencia fueron de atonía, sólo se habían cubierto las necesidades básicas de la red principal quedando pendiente el grueso de caminos provinciales y locales .
Ya en el siglo XX siendo Ministro de Fomento Rafael Benjumea, CONDE DEL GUADALHORCE un Real Decreto- Ley aprobó la creación del Circuito Nacional de Firmes (C N F E). Se pretendía adaptar las necesidades del tráfico automóvil una serie de itinerarios que conectaran los principales núcleos de población y aquellas zonas de especial valor histórico- artístico.
En 1957 aparece el SEAT 600 que supone la generalización del uso del automóvil lo que significará un importante cambio sociológico, ya que las familias de nivel medio pueden acceder a un vehículo.
En 1.959, el Ministerio de Interior a través de la Jefatura Central de Tráfico y de la Guardia Civil pasan a controlar las competencias de tráfico…
Jierro
