martes, 24 de agosto de 2021 – 07:04

martes, 24 de agosto de 2021 – 07:04

Abierta al mar de Alborán, ALMERÍA, es una ciudad pequeña pero acogedora. En el pasado fue una ciudad muy marinera. No cuenta con grandes monumentos pero es una ciudad rica en matices, alegre y campechana, cálida y cargada de historia.
En época prehistórica, en la Edad del Bronce, el cerro de la Alcazaba ya estaba poblado por pequeñas comunidades.
Después tanto fenicios como romanos utilizaron el fondeadero natural para el intercambio de mercancías.
Los primeros vestigios de la Almería musulmana se remontan al siglo IX, cuando Abd al – Rayman mandó a un grupo de yemeníes la vigilancia de la costa a fin de impedir los desembarcos de los normandos.

La ciudad fue fundada en el año 955 por Abderramán III y su nombre procede de una torre de vigilancia llamada Al-mariyar Bayyana. Su esplendor llegó con la declaración de reino independiente 1012, creándose la Tarifa de Almería.
En el año 1489 fue conquistada por los Reyes Católicos y en el año 1522 un enorme terremoto destruyó gran parte de la ciudad incluyendo el puerto con lo que quedó excluido el comercio con las Indias.

En el siglo XIX la recuperación económica con la minería y la explotación de cítricos y uvas y en la segunda mitad del siglo XX ha mejorado gracias al cultivo en invernaderos y al turismo.
Uno de los atractivos más importantes de ALMERÍA es sin duda sus playas considerada como «el paraíso del sur de Europa», más de 200 kilómetros de playas naturales en medio de paisajes volcánicos de colores puros y aguas turquesas y limpias gracias a las praderas de posidonias mar adentro.

ALMERÍA es una tierra de contrastes, donde antes había cerros pelados y pedregosos han crecido vergeles bajo plásticos en unos inmensos invernaderos en los que se producen buena parte de las verduras extratempranas de Europa.
La antigua miseria encuentra ciudades surgidas casi de la nada, de un urbanismo moderno y solvente con profusión de oficinas bancarias, tiendas de ocio y coches caros y de la multiculturalidad de la gente que encontramos por la calle desde turistas nórdicos hasta subsaharianos, magrebies y algunas otras etnias que en esta tierra cálida conviven y se armonizan…

Desde tiempos remotos ha sido tierra de acogida y puente entre gentes y culturas llegadas de África o de Europa.
El museo de ALMERÍA, 2006 , muestra las culturas de EL ARGAR y LOS MILLARES del III y II milenios antes de nuestra era, las más importantes de nuestra historia penínsular, ambas radicadas en tierras almerienses.
Desde la torre nazarí de la Alcazaba (siglo XV) un moro melancólico decía al contemplarla: » ¡VALLE DE ALMERÍA: cuando te contemplo siento mi corazón vibrar como vibra al ser blandida una espada de la India ! «…

Jierro


Publicado el

en

por