Ya lo cantaba Antonio Machín:
«A Baracoa me voy aunque no haya carretera»…
COLÓN creyó avistar la tierra más bella nunca vista por ojos humanos. Asentó una cruz grande a la entrada de aquel puerto.
Bartolomé de las Casas, recoge el nacimiento de uno de los principales mitos locales: «La Cruz de la Parra» y que desapareció hasta que, 19 años más tarde, la encontraron en una parra silvestre que la había elevado buscando el cielo. Los españoles empezaron a venerarla y la prueba del carbono 14 ha confirmado la antigüedad de la mítica Cruz que ahora está resguardada en la iglesia de la Asunción…
Baracoa sabe a Cuba, es un lugar especial dentro de la isla, marcado por su pasado indígena taíno, es el rincón más oriental del país «La Perla de las Antillas».
Baracoa significa «presencia del mar». Durante siglos sólo se podía acceder en barco; no fue hasta la década de los sesenta cuando se construyó la carretera de la «FAROLA» que une a Guantánamo. Su recorrido se asoma a precipicios abismales. Once puentes colgantes son testigos diarios de los apuros de los conductores en esta imposible sucesión de curvas.
Las casas de madera en el centro de Baracoa saben a Cuba, son construcciones antiguas y pintorescas, nada pretenciosas, y no están deterioradas como las del Malecón de la Habana, aunque las corroe el salitre.
El viajero recién llegado a Baracoa sufre la misma hipnosis que Cristóbal Colón ante este lugar especial, aunque no le sirvió de nada ser la primera en nacer… pocos años después (15 – agosto – 1511), el Adelantado Velázquez trasladó la capital a Santiago…
La mitología local es una fuente inagotable donde es difícil delimitar la realidad de la pura invención, narran a turistas despistados los mismos relatos que escuchan desde pequeños, se sienten herederos directos de los piratas que asolaron sus costas durante décadas.
En Baracoa se escuchan dos de los sones cubanos más antiguos: el nangón y el kiribá, tan autóctonos como tradicionales y nadie deja Baracoa sin degustar el Teti entomatado, exquisito pescado similar a la angula…
Cuba sigue aquí tal y como estaba en 1987 cuando fue declarada Reserva de la Biosfera. La capital secreta de un tiempo perdido, el alma auténtica de la antigua Cuba…
Jierro
