Leyenda viva del baile flamenco, la bailaora MATILDE CORAL (1935), toda su vida en constante aprendizaje y maestría… Es imposible recopilar sus innumerables actuaciones por todo el territorio nacional e internacional.
Heredera del legado de Pastora Imperio, MATILDE CORAL ha enseñado al mundo el peculiar estilo del baile de SEVILLA: elegante, preciosista y femenino. Trianera de nacimiento, ha tenido una vida apasionante dedicada al baile, a su familia y a su gran amor Rafael «El Negro».
Dos películas de SAURA, Sevillanas (1992) y Flamenco (1995) lo atestiguan. La Escuela Sevillana del siglo XX. De su academia han salido numerosos premios de danzas e infinidad de bailaores y bailaoras. A finales de los años 60, crea el trío «LOS BOLECOS» donde versionan a los grandes poetas andaluces, Lorca y Alberti, también a Miguel Hernández…
Una vida de arte y magisterio en sus actuaciones junto con CHANO LOBATO representando una suma de talentos que reúne la mejor flamencura antigua, «esa que ya casi no queda». Era emotivo escucharla una vez fallecido CHANO: Y ahora CHANO, ¿con quién voy a bailar por alegrías? ¿CHANO, tú te acuerdas?… Venga ya MATILDE. Los grandes maestros: el carisma de CHANO LOBATO y la presencia de MATILDE CORAL llenaban los teatros y Festivales Flamencos.
Ella es responsable de haber logrado conservar la Escuela Sevillana de baile andaluz, declarada Bien de Interés Cultural en el 2012. Esta escuela destaca la elegancia, saber caminar, levantarse de una silla, mover el mantón y la bata de cola, el abanico, las castañuelas…
En 1972 se le concedió «LA LLAVE DE ORO DEL BAILE» junto a su marido y a FARRUCO, «LOS BOLECOS». Es profesora titulada (1979) por el Conservatorio de Arte Dramático y Danza de Córdoba y hay que destacar en Matilde, su genial braceo, que ya retirada, a veces sentada, muestra ese arte a los alumnos de la escuela.
Colaboradora y pionera en la Bienal de Arte Flamenco de Sevilla durante varios años y miembro fundador de la Fundación «ANTONIO MAIRENA». El 28 de febrero de 2001 fue galardonada con la Medalla de oro de Andalucía. El poder simbólico de su baile la acerca al gran público.
MATILDE quiere que la recuerden como ha sido, dando ejemplo de civismo, de disciplina y de saber estar con todo el mundo y de decir las cosas claras. Y en el baile, con aquella juventud alzando las manos como palomas, aquellas caderas tan bien movidas, su moño y la espalda cimbreada para atrás… pura estampa flamenca…
Jierro