Sólo el vértigo puede frenar las ganas de asomarse a ese balcón del Tajo de Ronda.
Antigua y monumental en la serranía del mismo nombre, entre gargantas y paredes. Ronda brinda las vistas sobre el Puente Nuevo y las casas colgantes sobre la hoz del río Guadalevín. A 100 kilómetros del mar y de Málaga, Ronda resume, como ninguna otra ciudad, toda la esencia de Andalucía: elegante en sus templos, noble en sus palacios y humilde en sus barrios.
Asentada sobre una enorme pared vertical de rocas, el río Guadalevín divide a la ciudad formando un espectacular tajo. Este sorprendente desfiladero separa la ciudad antigua de la nueva.
Desde la Plaza del Campillo parte un camino hasta la base del acantilado, las vistas del TAJO DE RONDA desde lo más bajo de la garganta son las que nunca olvidarás. EL TAJO DE RONDA no sería el mismo sin ese PUENTE NUEVO, todo un símbolo rondeño, impresionante obra de ingeniería del siglo XVIII.
Para pasear o ir de compras nos zambullimos en la esencia más auténtica rondeña «La calle LA BOLA», sea cual sea la hora del día, está llena de gente.
Declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1966, el corazón de RONDA cuenta con innumerables monumentos: La iglesia de Santa María la Mayor levantada en 1485 sobre la mezquita mayor por orden de los Reyes Católicos, la iglesia del Socorro y la del Espíritu Santo.
Una de las grandes joyas que atesora RONDA son sus antiguos baños árabes, que estaban ocultos a lo largo de siglos por las crecidas del río Guadalevín. Hoy recuperados descubrimos el «HAMÁN» mejor conservado de toda la Península Ibérica.
El historiador Plinio enmarca a Ronda en la historia cuando,en uno de sus escritos, se refiere a la Arunda del siglo VI a.C. Igualmente, señala a los íberos como fundadores de la cercana Acinipo.
Fue en el siglo XVIII cuando se construyen el Puente Nuevo o la Plaza de Toros monumentos emblemáticos de RONDA, sin embargo los siglos XIX y XX fueron los que dieron rienda suelta a la RONDA ROMÁNTICA gracias a personajes ilustres como ERNEST HEMINGUAY u ORSON WELLES.
Ellos pasearon por los jardines del Rey Moro y se encontraron con el Palacio del Marqués de Salvatierra y de Mondragón, bebieron en la fuente de los 8 caños para luego ir hacia el Puente Árabe donde se encuentran Los Baños Árabes de Ronda y el tramo mejor conservado de la antigua muralla de Ronda de la que quedan 3 tramos: la de Poniente o de la Albacara, la de Levante o de la Cijara y la muralla sur.
Sus insuperables atardeceres, sus leyendas de bandoleros, sus históricas bodegas, RONDA, es el enclave amado y deseado de todo viajero una vez que pone los pies en su tierra…
Jierro
