Desde reyes hindúes hasta sultanes musulmanes, las riendas de la ciudad cambiaban de un gobernante a otro.Los viejos «HAVELIS» y los edificios del pasado permanecen en silencio, pero su silencio también dice mucho de sus dueños y personas que vivieron aquí siglos atrás…
Delhi, capital de la India, cuenta con una población de más de 20 millones de habitantes. Situada en el noroeste del subcontinente, puede resultar abrumadora tanto por su extensión como por la algarabía de sus calles.
Delhi se entiende y se conoce por la magia que desprende, por sus magníficos monumentos arquitectónicos, los ricos parques y avenidas, de interesantes museos y de importantes imágenes.
En esta ciudad, se mezcla lo mejor y lo peor del país. No se puede entender LA INDIA sin conocer su capital y las gentes que en ella viven.
DELHI huele a tierra mojada, a humo y canela.
Enel centro de la ciudad bautizada por los ingleses por NUEVA DELHI la ciudad sufrió un gran cambio cuando se trasladó la capital de CALCUTA a NUEVA DELHI.
Desde el aire se observa un triángulo equilátero. La arteria que une la Gran Plaza con la puerta de la India, y el «Camino de Reyes» que une la Puerta de la India con el Parlamento.
La limpieza y luminosidad de esta zona contrasta abiertamente con la parte antigua de la ciudad.
La calle principal del barrio antiguo es Chandni Chowk, cercada por decenas de puestos con adornos llamativos, carteles de colores en los que se vende absolutamente de todo.
Los comerciantes salen al paso de los turistas ofreciendo sus mejores precios en telas, maquinillas de afeitar etc…
Los vendedores de la capital son excelentes comerciantes, perseverantes y encandiladores, pueden seguir a sus posibles clientes a lo largo de cientos de metros rebajando el precio inicial una y otra vez…
HAY QUE TOMARLO CON CALMA…
EL FUERTE ROJO fue construido en el siglo XVII. Tras las murallas se encuentran los pabellones imperiales ‘HOGAR DE REYES’, el más bello y mejor conservado es el palacio de mármol Diwan- i- Khas recubierto de jade, oro y piedras preciosas y semipreciosas. En sus paredes se repite una frase: «Si existe un paraíso en la Tierra, está aquí, está aquí.»
No existen los semáforos, los vehículos paran de una manera casi intuitiva…
En DELHI se puede encontrar belleza en cualquier rincón, desde las grandes tumbas de los emperadores (Tumba de Humayun, Patrimonio de la Humanidad desde 1993) hasta los pequeños puestos coloristas de frutas.
Es necesario tener los ojos bien abiertos y la mente dispuesta a conectar con una forma de vida muy diferente a la Occidental.
Quizá DELHI guarde muchas claves de la felicidad…
Jierro
