De un tiempo a esta parte han surgido una serie de agencias de viajes alternativas que llenan el hueco no cubierto por las agencias de viajes conocidas. Y en según qué casos, aún contando con su buena fe, es potencialmente más nociva por adentrarse en determinadas culturas y parajes del planeta que se mantienen un poco al margen de la colonización cultural, gracias a su difícil acceso o que carecen de grandes reclamos turísticos.
Siempre ha habido personas que han atravesado desiertos y selvas, han recorrido remotos cañones del Atlas o valles del Himalaya o la Sierra Madre. Pero debido a las dificultades que entraña moverse por tales lugares, el número de viajeros se ha mantenido reducido. Hoy sin embargo, todos esos trayectos con la presencia constante de viajeros contribuye a modificar tales parajes o la actitud de quienes los habitan.
Poco a poco, las bellezas del paisaje se convierten en tópico fotográfico o narrativo.
Y con las culturas, sobre todo en los casos de las minorías étnicas, las lleva a transformarse en caretas o representaciones de sí mismas. Con ello pierden autenticidad al vender aspectos de su existencia que nunca antes habían sido motivos de comercio.
Los medios de comunicación han desencadenado oleadas turisticas en lugares que se pueden descubrir con una simple tienda de campaña y un gasto mínimo, por ejemplo, en el Valle de Ordesa, los lagos de Covadonga y el Valle de Arán, con sus cientos de miles de veraneantes de cada agosto…
No es que tengamos que renunciar a los viajes, pero cada vez quedan menos lugares adonde puede ir el viajero que prepara su propio viaje, a diferencia del turista que hacen un viaje empaquetado y organizado hasta para llenar su «tiempo vacío».
Ningún tipo de viaje está ausente del circuito tópico y de consumo para el gran público, la estancia lujosa y las prisas para verlo todo…
En casi todas las regiones del planeta existen lugares sagrados diferentes a los otros en donde la existencia humana necesita permanecer silenciosa y tranquila.
Son lugares donde, además de hospitalidad, el viajero halla recogimiento, cierta lucidez y nuevas fuerzas para continuar el camino…
Jierro
