Deseo que me llevéis, aires,
adondequiera que vayas,
cual si fuera volvoreta
de alas coloreadas.
Llevadme sin miedo a las sombras,
bailando con hojas doradas,
desde los bosques frondosos
a las desnudas montañas.
En la brisa pura y límpida
serán livianas mis alas,
perdida en el espacio,
subiré y bajaré plácida,
para encontrarme de nuevo
al mar, el mar que me calma,
ese veneno tan dulce
en que envuelve sus palabras
y cubre de grises, turquesas,
verdiazules y esmeraldas…
El color de mi mirada .
Jierro
