Esos jóvenes que se fueron
aparecen en mi memoria,
se me escapa como en sueños.
En una mañana de aguas,
a la estación bajan del pueblo,
gente activa e inteligente
que han abandonado sus casas
con el afán del que huye,
regia y firme la esperanza
de encontrar el camino siguiente
que no sea vano empeño,
el orgullo de resistir a pie firme
a perder su propio valimiento.
Van buscando un horizonte
de trabajo, paz y ensueño…
Jierro
