El mar se vuelve bravío,
vuelan gaviotas en la ría,
chillan y anuncian tormenta,
por el horizonte umbrío,
las barcas a puerto regresan.
Los frutos del mar, buena pesca:
jureles, puntos, lubinas…
traen las redes repletas,
también llevan a la lonja,
mariscadoras de a pie:
navajas, berberechos, coquinas…
Las dueñas de pescaderías
acuden a la subasta,
mayormente femenina,
a viva voz lo comercian,
la flota de la Cofradía,
cuando el precio va a la baja,
el subastador va restando,
cinco, diez o cincuenta céntimos…
Alguien detiene la compra,
y el lote que se ha cantado,
con una cruz se aparta.
Es tradición de Galicia,
marisqueo y pesca artesana…
Jierro
