Bendita lluvia de septiembre
que ayudó a apagar el fuego,
a los héroes que lo combaten,
exponiendo su vida en ello.
Ayer transparentes y frescas
hoy calcinadas hojas de árboles,
caen temblando a la tierra
o como pavesas al aire,
de ramas desnudas y negras.
Pasó el incendio intenso
llevándose la vida del bosque,
en caminos estrechos y olvidados,
en caminos pedregosos y viejos.
Tornará el verde a los montes
y volverán algunos pájaros
a posarse en campos desiertos.
¡ Volved al viejo hogar !
Los arroyos murmuran y las piedras,
están llorando en silencio,
quieren que renazca la vida,
volver a empezar de nuevo…
Jierro
