Es como un viento cambiante
ese cariño conmigo.
Un día: sonrisas, besos…
y otro: palabras, gestos…
¡Qué hieren como cuchillos!
PASARON LAS ESTACIONES
¡Aquella juventud pérdida!
Amante ilusionada de otros días,
retorna aprisa con amoroso anhelo,
llena de aliento y pasiones
a buscar los abrazos robados,
cruzándose de vértigo por el aire
y el ido pensamiento ya demente,
al calor de la sangre que arde,
halle donde se encuentra la alegría
para alcanzar la inmortalidad,
soñando, aunque los sueños sean mentiras…
Jierro
