Cubierta de oro blanco
la cumbre Sierra de Aguas,
se despidió del invierno,
cuando el sol en un abrazo,
hizo de correr sus lágrimas.
Lágrimas que iban calando
en árboles, sembrados, esperanzas…
A su llanto acompañando
en paisaje yerto, de secas ramas,
donde pasa el viento por el llano,
frío, indiferente, a rachas,
en un cielo gris plateado,
de redondas nubes calladas…
Lento se va el día,
y en solitario diálogo…
¡Agua! ¡ Llega la primavera!
Entrégate a los arroyos,
a las corrientes ligeras,
fecunda la tierra vieja…
Jierro
