Con el toque de campanas,
bailaría por bailar,
a la puerta de la iglesia,
una lucha verdial,
en el cruce de caminos,
cuando se sube a la cumbre,
donde se encuentra el lagar.
A la aurora se levantan
los pajarillos a cantarles,
pues ya vienen en romería
las pandas de verdiales.
Los cuartos llaman a misa
por entre el verde almendral,
el murmullo de la brisa,
lleva hasta el valle el repique,
que en el alba nace el día,
y es su forma de rezar.
Suben, suben al encuentro,
caminito de la ermita,
al toque de Ave María,
la fiesta ya va a empezar…
Jierro
