Te echo de menos, mar tranquilo,
quisiera volver a tu orilla,
para sentarme contigo
y contarte tantas cosas
que de los libros he aprendido,
dónde se guardan los sueños
que debemos compartirlos.
Quiero contarte en silencio,
sus secretos escondidos
en muebles de bibliotecas,
que a menudo yo visito.
No quisiera que por técnicas
sea el libro sustituido.
Sus dibujos y canciones
cuentos, leyendas, historias,
todo está recogido,
entre páginas muy finas
cosidas con fuerte hilo.
Pongo el dedo en mis labios,
para escuchar sus latidos.
Así al leer sus hojas,
nos sentimos como niños,
recordamos a la escuela
y lo que en ella vivimos.
¿¡Cómo puedo acostumbrarme
a vivir sin tener libros!?
Jierro
