El tren del Fin del Mundo recorre ocho kilómetros del PARQUE NACIONAL TIERRA DE FUEGO, en las cercanías de la ciudad de USHUAIA (Argentina). De su puerto zarpan la mayoría de los cruceros que llegan a la ANTÁRTIDA.
La pequeña locomotora de vapor en lo último de la Cordillera de los Andes y a la entrada del PARQUE NACIONAL ARGENTINO DE TIERRA DE FUEGO fue conocida en el siglo XIX como «el tren de los presos», porque era utilizado por los presos para traer la piedra necesaria para la construcción de la cárcel y las madera para alimentar sus estufas.
Completamente renovado, ahora sirve a fines turísticos y rememora aquel nacimiento de la ciudad como colonia penitenciaria. USHUAIA (bahía profunda) es hoy un importante puerto de mercancías, además del mayor nudo industrial y turístico de la zona. Las excursiones a caballo o en barca por las montañas y glaciares con el avistamiento de ballenas, lobos marinos y pingüinos que pueblan el canal de BEAGLE.
USHUAIA ha sido considerada como la ciudad más austral del mundo. Antes que el hombre blanco llegara a USHUAIA e impusiera su tarea civilizadora, los nativos yaganes vivían en perfecta armonía con este entorno tan bello como inhóspito viendo pasar la tarde y las borrascas que entraban desde el Atlántico.
En la ciudad de USHUAIA se pueden visitar también los Museos Marítimo y del Presidio, así como el Museo del Fin del Mundo, en donde se entra en contacto con la riqueza natural de la zona y con la historia de la cultura ONA y YAGAN.
De junio a octubre ocho centros invernales ofrecen esquí alpino, paseos con trineos tirados por perros y caminatas con raquetas. Las rutas a caballo por la cordillera son una excelente manera de adentrarse en la imponente geografía de uno de los rincones más vírgenes del planeta.
Si nos decidimos al bajar del tren dar un paseo en canoa y descender por el río Lapatia, llegaremos a la RUTA 3, el último tramo de la carretera Panamericana que recorre el continente desde Alaska hasta donde estamos. Más al SUR sólo quedan la isla de Navarino, el Cabo de Hornos y la Antártida…
Podemos decir que hemos llegado al FIN DEL MUNDO.
Jierro
