Cuando MIGUEL DELIBES entra a formar parte de la REAL ACADEMIA DE LA LENGUA en 1975, titula su discurso: «El sentido del progreso desde mi obra». Y es una llamada de atención a la sociedad para que frene su sed consumista, para que racionalice lo que supone un «PROGRESO», en definitiva, para que mire hacia el futuro.
Y no es que DELIBES sea un inmovilista, todo lo contrario, valora los avances médicos y técnicos, pero sin olvidar la respuesta que debemos dar a la NATURALEZA ante las continuas agresiones por parte del hombre: polución atmosférica y de las aguas, armas bacteriológicas, uso de plaguicidas… Y lo peor es que la realidad cotidiana le está dando la razón día tras día…
Es la suya una llamada para aquellos que se empeñan en someter a la NATURALEZA y esa llamada se repite en los libros que escribió: El Camino, Vivir al día, Mis amigas las truchas, El disputado voto del señor Cayo, Un año de mi vida, Las ratas.. DELIBES lo explica claro: «El hombre, nos guste o no, tiene sus raíces en la NATURALEZA y al desarraigarlo con el señuelo de la técnica, lo hemos despojado de su esencia».
Los personajes en donde se hacinan los hombres y en donde la angustia, la tensión, la soledad, la agresividad… son monedas de curso corriente. Los libros que escribió tienen básicamente, el mismo contenido y mensaje, tal es el caso del primero, «EL CAMINO», en el que el protagonista Daniel, el Mochuelo, se niega a dejar el pueblo y a ir a la ciudad. Lo mismo que el señor Cayo Fernández, protagonista de «EL DISPUTADO VOTO DEL SEÑOR CAYO».
Todas estas consideraciones no son meras elucubraciones futuristas. A los personajes de los libros de MIGUEL DELIBES les preocupan las razones de que en el valle no haya perdices, la venta de sus huevos destruyendo sus nidadas… a este ritmo llegará el día en que no sabremos ni podremos escuchar cómo hacen las perdices al volar.
La triste realidad es bien patente en muchos campos y si hablamos de los ríos o de los océanos encontraremos residuos que flotan en la superficie y que la vida submarina ha disminuido en un 50 por ciento en los últimos 40 años.
Si algún mensaje para el futuro hay en la obra de DELIBES, puede ser el que el hombre y la Naturaleza deben marchar unidos, compaginados «Nosotros debemos y podemos reencontrar, en la moderación y el amor a la NATURALEZA, un sentido para la vida»…
Jierro