Navarra

Los encantos de NAVARRA, una tierra, que enamoró a Valle Inclán, Pío Baroja y otros escritores provocan volver a este rincón del norte, donde crecen las hortensias y es posible escuchar historias de lamias y brujas, o de gente que pasaba la frontera con paquetes al hombro.

Nos espera un territorio de apacibles montañas, taladradas por bellas cuevas y gargantas… con casonas señoriales ubicadas en pueblos pintorescos, que han sabido conservar con mimo su arquitectura y sus tradiciones. Rodeados de bosques centenarios de robles y hayas como IRATI o BERTIZ, donde nos podemos perder por mil senderos para recorrer a pie o en bici…

Por la legendaria Roncesvalles entra en España «el Camino de Santiago francés» que atraviesa las tierras de la Zona Media, dejando a su paso preciosos monasterios, iglesias y puentes románicos y góticos. Y en su entorno cercano castillos de cuentos como los de OLITE y JAVIER.

NAVARRA es un lugar de contrastes. Contemporánea y antigua a la vez, urbana y rural, tranquila o electrizante si se opta entre los Sanfermines o por un paseo por las Bárdenas. Tierra de riberas y de altas montañas, de desiertos y bosques inmensos. Una tierra maravillosa…

Su larga historia arranca con los asentamientos vascones, pero su condición de tierra fronteriza permite que desde muy antiguo, distintas civilizaciones se quedaran para controlar el paso desde el país galo a la península.

NAVARRA nació como reino medieval, igual que los demás reinos peninsulares, y en la EDAD MODERNA se incorporó a la CORONA DE CASTILLA, aunque conservó sus leyes propias o «FUEROS».

Y a PAMPLONA hemos de ir… Acogedora, moderna, universitaria… La ciudad combina los rasgos de modernidad con la historia que desprende su casco antiguo y el «Barrio de Navarrería» considerado cuna de la ciudad.

En la Cuesta de Santo Domingo pasearemos por la calle Mercaderes y haremos alto en la calle Estafeta por el camino que discurren los mozos y toros en la fiesta de SAN FERMÍN. Avanzaremos hasta la entrada de la plaza de toros donde nos espera una estatua dedicada al genial escritor «Ernest Hemingway», cuya pasión por los Sanfermines plasmó en «FIESTA» una de sus obras más conocidas…

Desde las blancas cumbres del Pirineo hasta las áridas Bárdenas Reales, pasando por los verdes y húmedos valles de BAZTÁN y RONCAL… NAVARRA ha sabido respetar y conservar su paisaje…

Jierro


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