Junto al otoño de la esperanza,
abrazando ilusos sueños,
de milagros imposibles,
lloros, risas y misterios…
El tiempo huele a membrillos,
a granadas y sabores viejos,
la luna crece macilenta,
baña el color de los montes,
con ondas de espumas y viento.
La guerra anda suelta por el mundo,
y sigue nuestros pasos con terror,
paraliza las voces de protesta,
acecha y vigila nuestro rumbo,
en el espejo de las aguas siniestras,
donde el miedo es eterno y mudo…
Abriendo paso contra la violencia,
queremos caminar libremente,
ser chispas, música y agua limpia,
manos henchidas de simientes…
Jierro