Noche de cabañuelas

¡Despiertos! a la orilla del mar,
a lo lejos, fuegos artificiales,
iluminan el Mar de Alborán,
torbellinos, cabriolas, ráfagas…
colores que se mezclan en el espacio,
y lucen en ascuas encendidas,
a miles de ojos, que arden ilusionados.

Era una noche de cabañuelas,
mirándose en el espejo del agua,
camina silenciosa, la luna llena,
un cortejo de lluvia de estrellas,
le acompaña, y coqueta y presumida,
engalanada de feria, con Leo baila,
en el polvo blanco de varitas mágicas…

Nuestros corazones esperan,
los dulces soplos del amanecer de agosto,
en el latir del tiempo que lucha sin tregua,
y en la esperanza de lluvia,
que apague la sed de la TIerra…

Jierro


Publicado el

en

por