La historia detrás del perfume

Los perfumes fueron descubiertos en la Prehistoria cuando se descubrió el fuego y se desprendían aromas de la madera o la resina. Los primeros indicios del uso del perfume como aromatizante se remonta al Antiguo EGIPTO y a MESOPOTAMIA. En EGIPTO, la civilización utilizaba el aroma de las materias primas para aromatizar las tumbas y sepulcros de los fallecidos. En MESOPOTAMIA se introdujeron las fragancias como elementos medicinales.

Las mujeres posicionadas en la alta sociedad solían colocarse el perfume que iban liberando con el calor del cuerpo y con el paso del tiempo. HIPÓCRATES, considerado el padre de la medicina fue el creador de la aromaterapia, además de los baños perfumados para sanar algunas dolencias.

Los griegos perfumaban las estatuas de los dioses, así como los cuerpos de las mujeres y los atletas y guardaban los perfumes en frascos y vasijas, «consideradas un importante vestigio del arte griego», y los cuales se conservan hoy en algunos museos del mundo.

También la INDIA en el siglo VII a orillas del Ganges cuenta con las abundantes materias primas que crecen por los alrededores, por ejemplo, el sándalo. No obstante, y como desde hace siglos, su importante industria no deja de recurrir a ingredientes del HIMALAYA: el vecino NEPAL produce el muy valorado almizcle, sustancia que se obtiene sacrificando al ciervo almizclero macho y extrayendo sus genitales… La importancia de otros lugares del mundo como CHINA se limita a sus cultivos…

Ningún lugar se ha forjado una fama tan universal como GRASSE (FRANCIA), aunque hay más lugares con tradiciones perfumeras arraigadas. Así, la región italiana de CALABRIA es el proveedor casi exclusivo de la «bergamota», un cítrico no comestible cuyo aroma es muy apreciado. También el norte de ÁFRICA surte de embriagadores efluvios: en el ATLAS marroquí encontramos el «Valle de las Rosas». Pueblos como EL KELAA y SUK JEMIS reciben hasta 20 toneladas de estas flores para extraer la esencia de sus pétalos. Esta misma planta ha dado fama a Bulgaria. En Andalucia en el Valle del Guadalhorce, se recogía la flor de azahar para extraer su esencia en el siglo pasado.

En la ciudad tunecina de NABEUL, rodeada de naranjos y en otras ciudades de EGIPTO con condiciones ideales de clima mediterráneo continúan siendo proveedoras de materias primas, igual podría ocurrir en nuestro pueblo de ÁLORA…

Jierro


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