Quisieron taparlo con pretextos,
ante los medios con mentiras y patrañas,
el genocidio de tanta gente,
en su avance por quedarse con lo ajeno,
que malhirieron o ataron a la muerte…
Pero en las prisas de tapar la sangre,
no contaron con el invisible testigo,
era un móvil donde estaba grabado,
y que fue rescatado de un bolsillo,
lo que hicieron a personas inocentes,
nombres sólo para los otros,
que pesarán en las espaldas de los asesinos.
En vísperas de SEMANA SANTA,
MISERICORDIA con fe pedimos…
¡Que disperse su infinita GRACIA
la blanca túnica que mueve el viento,
cuando sale a la calle el CAUTIVO!…
¿POR QUÉ NO LO CONDENA EL MUNDO?
Jierro