¿Qué fue de aquella infancia,
de juegos felices y Cuentos?
Los días eran muy largos,
y para todo había tiempo:
horas de hablar con amigos,
horas de leer en silencio,
horas de flores azules,
en aquel campo secreto…
¿Qué fue del río infinito,
que inundaba los huertos?
Río de la abundancia,
bajo la lluvia incesante,
daba alimento al pueblo,
en sus fértiles orillas,
crecían limones, naranjos,
y agua en canales de riego…
¿Qué serán de aquellos campos,
la alegría de los viejos?
Ahora la lluvia no cae,
se llevó el agua al destierro,
vencida va tu corriente,
llegar al mar es un reto,
pero no te amilanes,
pronto llegará el invierno,
y nos traerá la lluvia,
como regalo del cielo…
Jierro
