Noche de luna creciente,
entre un mar de mil estrellas,
septiembre final de estío,
nubes doradas y violetas,
en el espacio quejíos,
de una guitarra flamenca.
Emite notas profundas,
de historias con alegrías y penas,
cuenta misterios y enigmas,
sentimientos de nuestra gente,
que inunda el alma y la llena.
Silencio y calma en el aire,
gozando del cante, el toque,
y el baile de fin de fiesta.
En un mundo incontrolable,
donde el poder y el dinero,
son los dioses de la Tierra…
Jierro
Imagen: Algodonales, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons