El viento del norte fluye, corre y gira,
llega presuroso a contar sus secretos,
canta bajo los árboles, me llama y silba,
sabe que lo escucho, que soy su eco,
lo espero con una ilusión encendida,
en un rincón perdido, del mar muy lejos…
El viento se para en forma de brisa,
dibuja armoniosas figuras etéreas,
delicados perfiles de sin par belleza,
ondea mi pelo, mis mejillas acaricia
y de forma muy lenta me lleva hasta el sueño,
sintiendo mi alma profunda añoranza,
olores antiguos que son de otro tiempo…
Y mis pies inseguros, despacio caminan,
adonde todo es hermosura, arte, sentimiento…
Jierro
