¡No quiero verte más,
ni tropezarme contigo,
quisiera poder jurar!…
Eso dice mi cerebro;
pero es falso te lo digo.
Cerebro y corazón
nunca se ponen de acuerdo,
cada uno por su lado
de eso soy su testigo.
La mente no me obedece,
ni se atiende a sentimientos.
El corazón no razona,
pero expresa lo que siento.
Por mucho que yo le explico
se salta todas las reglas.
«Hay que hacer lo correcto»
Y es como hablarle a las piedras…
Jierro
