Mi niña, va camino de la playa,
el sendero es de fina arena,
dunas doradas.
Coge flores de jara, brezo y arbolina
y va guardando en su cestita:
almejas, conchas y chinas…
Se encuentra con su amigo el mar,
y la reciben las espumosas olas
que la abrazan…
y la revuelcan por la arena, presto se levanta;
pero una ola quiere jugar
y la vuelve a revolcar…
No te vayas Ariana, todavía no te dije,
que una noche de luna, las estrellitas quisieron…
¡que tú fueras gaditana!…
De CAI, CAI, CAI…
Jierro
