Desde las tierras de Javier hasta la Selva de Irati, entre valles, bosques, hoces, embalses,cuevas…En otoño cuando los ocres, marrones y naranjas estallan con mayor intensidad y la berrea de los ciervos se escucha a lo lejos, llegamos al pueblo de Ochagabia.
Al cruzar el viejo puente medieval del río Anduña, no paré de echar fotos a las preciosas casitas de tejados empinados y balconadas llenas de flores de colores más intensos…
A medida que subíamos por las calles del pueblo, retrocedíamos en el tiempo a los siglos XVIII y XIX , en la mezcla de caseríos tradicionales y edificios señoriales, casas blasonadas y palacios medievales, que mostraban la esencia del PIRINEO NAVARRO.
Nos alojamos en un pueblecito cercano,EZCAROZ,en una casa rural junto al río Anduña.
Nuestras viejas botas con pasos errantes entre la hojarasca, vagabundean a la salida del sol por la SELVA DE IRATI, donde compartimos su belleza, su magia y nos llenamos de la energía del bosque.
El camino entre el hayedo junto al río Irati es impresionante, en realidad se trata del bosque de hayas y abetos más grande y mejor conservado de Europa.
No nos dejó indiferentes la ruta que hicimos alrededor del embalse de Irabia, donde encontramos avellanos, escaramujos y acebos entre las hayas.
Además de la gran cantidad de setas y escuchar a algunos pájaros en peligro de extinción, como el pájaro carpintero.
Estábamos pendientes al atravesar los arroyos, de si veíamos a los LAMIAK, seres mágicos que habitan en ellos.
Tampoco nos encontramos con «BASAJAUN» personaje mítico y señor de los bosques .
» EL BASAJAUN » el hombre salvaje, cubierto de pelos hasta las rodillas que silba cuando viene el lobo o toca los cencerros si se aproxima la tormenta.
En la antigua mitología Vasca y Navarra se le representa como el primer herrero, agricultor o maestro molinero.
A Hemingway se le ponían los pelos de punta al recordarlo…
Puede que sus huellas estuviesen escondidas entre las hojarascas…
El agua del embalse de IRABIA refleja los colores del hayedo, haciéndonos gozar de una belleza sin límites.
Nos sentimos realmente pequeños ante la fuerza sagrada y mágica de la NATURALEZA…
Jierro
