Volví a sentirme sombrío, volví a sentirme ajeno, una tormenta estalló y se rompió el silencio…
Silencio de las palabras, silencio de las miradas, silencio de los silencios…
Escucho música y sonrío, el silencio ya habló.
Despacio y mansamente, vuelven nuevos pensamientos…
Se mete dentro de mí, corre por mis venas adentro y despierta nuestra mente y ondula nuestro cuerpo.
