Existe una nueva generación de jóvenes que pretende aportar sus formas contraculturales como alternativa a lo establecido y oficial, pero muchas de estas concentraciones y manifestaciones han sido asimiladas por el sistema para su beneficio, tras desvirtuarlas y convertirlas en objeto de mercado…
Este sistema pretende hacer ver a la sociedad que esta corriente de contestatarios jóvenes es simplemente una moda…En esta década se están desarrollando movimientos de protesta pasiva la mayoría de las veces en forma de «botellón» y a estos grupos les une una cosa en común: su rechazo, su rebeldía y su protesta contra esta sociedad.
La filosofía de estos movimientos ataca el modo de vivir pero no el modo de producir, y de ahí que las conductas individuales, o de cada pequeño grupo, puedan ser fácilmente comercializadas.
La sociedad en que nos movemos ha inventado muchos sistemas para obligarnos a actuar de un modo determinado sin que nos demos demasiada cuenta. A través de los deseos de la moda, la juventud está siendo manipulada «las marcas»
(Yanquis) sobre todo, la música discotequera y los objetos de consumo.
Esto no es sino una forma de desviar a estos jóvenes de las necesidades vitales como LA LIBERTAD REAL y LA INDEPENDENCIA.
Interesa que los jóvenes concentren sus energías en los productos que la sociedad de consumo ofrece, aunque se desmadren, para que la contestación no vengan por otras causas más profundas y graves, y así los intereses económicos de los que manejan los hilos no se vean en peligro.
Nada ni nadie puede transformar la sociedad sin un cambio de la base que las mantiene, y ahí debemos de empezar por esta parte a realizarnos como personas y no como máquinas destinadas a servir los intereses de esta sociedad de consumo.
PLATÓN decía: «LIMITA TUS NECESIDADES MATERIALES SI QUIERES PRESERVAR TU LIBERTAD»…
Jierro
