Si yo las observo, no son iguales,
ellas no descansan, siempre obedecen,
acarician, consuelan, enternecen,
también sellan relaciones sociales.
Siempre afrontan todas las faenas
porque no están quietas un momento,
no les deja lugar al pensamiento,
a sentir y soñar cosas amenas.
Hablando sin palabras, cuando bailan,
expresan emociones, sin decirlo,
nos asombramos, sólo con mirarlas…
Y narran como nadie cuentacuentos,
delicadas, fuertes, dulces, suaves,
son mis manos en todos los momentos…
Jierro
