sábado, 18 de septiembre de 2021 – 07:24

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Los VIKINGOS pasaron a la historia como grandes navegantes y temibles piratas. Los VIKINGOS también fueron un pueblo de campesinos y mercaderes que tuvieron en Haithabu, al norte de Alemania, su centro de operaciones.
HAITHABU, una ciudad desaparecida hace 950 años y redescubierta en 1987, que durante la Edad Media fue el principal asentamiento urbano de los VIKINGOS.

Bajo tierra yacen enterrados millares de fragmentos de cerámicas, tejidos, bronce e hierro, así como huesos humanos, cuyo estudio está aportando nuevos datos sobre aquellos escandinavos que aterrorizaron al mundo.
En la pradera de HADDEBYER NOOR rodeada de un semicírculo de árboles se encontraba HAITHABU en una empalizada que protegía a la ciudad de posibles ataques por tierra, cuando se convirtió en los siglos X y XI en un puerto estable donde los marinos errantes cambiaban sus productos en los tiempos de mayor esplendor.

A diferencia de otros mercaderes del norte de Europa que sólo funcionaban en verano, HAITHABU estaba organizada para servir como residencia permanente.
Los caminos de tablas facilitaban el movimiento entre las cabañas.
Según los historiadores fueron los reyes daneses quienes se ocuparon de mantener el orden, así como de ofrecer protección al tráfico comercial. Un servicio que los comerciantes pagaban generosamente…

En el plazo de tres generaciones los colonos talaron hasta el último árbol y sólo quedó una landa pelada.Los animales salvajes emigraron y el suelo pronto se volvió tan alcalino que ya no fue posible obtener buenas cosechas.
Los habitantes no habrían tardado en perecer de hambre, y los vecinos se dedicaban a producir servicios, artesanías y objetos religiosos. Compraban a la gente de fuera lo necesario para la vida cotidiana mediante el trueque…

Desde el año 825 en HAITHABU se empezó a acuñar monedas y las piezas de plata supieron al trueque de objetos.
La codicia fue el motivo principal de las expediciones nórdicas, a manos vikingas afluyeron grandes cantidades de plata, fruto de sus asaltos a monasterios y abadías indefensas. Mataban a monjes y laicos y violaban a las mujeres, llevándoselas junto a sus hijos para venderlos a todos como esclavos.
También recurrieron al secuestro para enriquecerse y sí no eran satisfechas sus demandas, los mataban a golpes.

Eran dos millones de paganos perdidos en la vasta soledad de sus tierras costeras (fiordos de Noruega, islotes de Suecia, playas de Jutlandia), sometidos a tormentas interminables y durísimos inviernos.

A finales del siglo VIII iniciaron una amplia y rápida expansión. En la Península Ibérica tras asolar las costas de Asturias y Galicia, bajaron a Portugal, remontaron el Guadalquivir hasta Sevilla y llegaron al norte de África e Italia ..

Jierro


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