En abril de 1986 tuvo lugar la mayor catástrofe en la historia de la energía atómica. Lo que nunca podía llegar a ocurrir, según los expertos en energía atómica, ocurrió en Europa a 150 kilómetros de KIEV, en CHERNOBYL en una central atómica.
Ya había ocurrido 7 años antes, aunque más levemente, en la Central Norteamericana de HARRISBURG y en 2011 en FUKUSHIMA (Japón) fue declarado el accidente más grave en la escala internacional de accidentes nucleares, además de la mayor catástrofe medioambiental, con la pérdida de vidas y las enfermedades que conlleva en el tiempo…
El accidente máximo que tuvo lugar en UCRANIA arrojando a la atmósfera partículas atómicas acompañadas de una combustión nuclear fue un ACCIDENTE… A EUROPA CENTRAL: Polonia, Dinamarca, Rumanía, Hungría y el norte de Yugoslavia llegaron grandes cantidades de nubes de polvo radiactivo. Partículas radiactivas luego llegaron a Finlandia, Suecia, Noruega, Austria, Suiza, Alemania… Se midió un notable índice de radiactividad en los países más alejados.
Con las primeras lluvias la radiactividad se traslada del aire al suelo con lo cual la contaminación de aguas, alimentos, ríos, mares y animales es muy preocupante… La vieja EUROPA no olvidará nunca el mes de abril de 1986. En el accidente de UCRANIA murieron miles de personas por diversas enfermedades a causa de las radiaciones. En todos los países de EUROPA CENTRAL se empezó desde entonces a oírse el clamor de la gente contra las centrales nucleares que ve a la energía atómica como un Moloch incontrolable…
«LA HORA FINAL», película de Stanley Kramer sobre la guerra atómica decía: «Todavía estáis a tiempo, hermanos»… Esperemos que esta catástrofe de consecuencias imprevisibles detenga la muerte atómica. CHERNOBYL está en todas partes, pero ahora especialmente en EUROPA…
Jierro
